Según el Foro Económico Mundial, a través del Future of Jobs Report 2025, para 2030 92 millones de puestos laborales desaparecerán… Pero 170 millones serán creados. En otras palabras: el mercado laboral no se está achicando, sino transformando y más de una quinta parte de las personas nos vamos a ver afectadas por estos cambios.
¡Hola! Mi nombre es Irene y siempre me estoy preguntando el porqué de las cosas (me encanta aprender). Un cambio de carrera, varios trabajos y voluntariados en distintos rubros me llevaron a desarrollar diferentes habilidades y a reinventarme más de una vez. Hoy es algo que disfruto y que se me da con facilidad, pero sé que para muchas personas puede ser más desafiante.
Aún así, reinventarse se está volviendo indispensable para mantenernos vigentes en un mundo donde la tecnología avanza a gran velocidad. Pensar en esto me lleva a preguntarme por el panorama actual del mercado laboral y cómo nos estamos preparando frente a estos cambios. Pero también me hace pensar en algo más amplio: qué rol podemos tener como ciudadanos para que esta transición no deje a tanta gente afuera.
Volviendo al Future of Jobs Report 2025, en los próximos años los trabajadores podemos esperar que casi la mitad de nuestras habilidades actuales se transformen o queden obsoletas. Hace 40 años, la vida media de una habilidad era de 10 años. Hoy, la mayoría duran aproximadamente 4 años y, las digitales, 2.5.
Arranquemos por dónde estamos hoy en Argentina
Según el diagnóstico sobre educación y trabajo hacia 2030 en Argentina, el panorama en este frente no es alentador. Los desafíos van más allá de los cambios que trae la tecnología y dejan en evidencia problemas más profundos.
Por un lado, aparecen deficiencias en el sistema educativo que se hacen visibles cuando los estudiantes recién graduados intentan continuar sus estudios o conseguir su primer empleo. Muchos llegan con una preparación insuficiente, tanto por contenidos poco actualizados o relevantes como por la falta de habilidades prácticas, especialmente comunicacionales y sociales.
A esto se suma otro dato interesante. Un análisis reciente de IDEA e IAE Business School sobre la brecha de habilidades en Argentina muestra que existe una distancia clara entre lo que las empresas buscan y lo que hoy trae el talento al mercado laboral.
Actualmente, las habilidades blandas son uno de los factores que más pesan en las búsquedas laborales. En muchos puestos profesionales incluso se vuelven requisitos excluyentes. Según las empresas, las más difíciles de encontrar son las habilidades de autogestión (31%) y la capacidad de trabajar con otros (22%). También aparece con fuerza la adaptabilidad a entornos exigentes o cambiantes, algo que preocupa especialmente a las empresas grandes (56%) y también a las PyMEs (46%).
Las habilidades que definen quién participa del futuro
Es fácil caer en pensar que las habilidades que el mercado laboral exigirá de nosotros en los próximos años son solo tecnológicas. Pero, si miramos más de cerca, lo que está en juego es algo más grande: quiénes van a poder participar activamente en la economía y en la sociedad.
Estas son las 10 habilidades más relevantes al 2030:
Estamos viendo una combinación cada vez más clara entre habilidades técnicas y humanas. Y no es casualidad: mientras la inteligencia artificial empieza a hacer mejor que nosotros muchas tareas, las habilidades humanas no solo se mantienen relevantes, sino que se vuelven diferenciales.
Nadie se salva solo
En 2020, el Foro Económico Mundial, lanzó la Reskilling Revolution, la cual reúne a empresas, gobiernos y otros actores de la sociedad civil por un mismo objetivo: trabajar en las capacidades de la fuerza laboral y colaborar a que la economía y las industrias se adapten para poder competir en el futuro del trabajo.
Esta iniciativa impulsa un cambio a gran escala, centrada en soluciones escalables, acelera los esfuerzos de reskilling, upskilling e inclusión laboral, estableciendo un ejemplo global para que pueda replicarse e impactar a largo plazo. El objetivo es empoderar a mil millones de personas con mejor educación, habilidades y oportunidades económicas para 2030.
Ahora bien, ¿qué pasa cuando todo lo que debería funcionar… no funciona del todo? ¿Qué pasa cuando nos damos cuenta que la educación está llegando tarde al futuro?
Ahí aparece algo que a mí me apasiona: la participación ciudadana y el trabajo en comunidad. Proyectos impulsados desde organizaciones sin fines de lucro y personas voluntarias que buscan aportar su granito de arena para ayudar a quienes lo necesitan. Después de seis años participando activamente en el ámbito humanitario, algo que nunca deja de sorprenderme es el impacto que podemos generar cuando nos unimos por una causa común.
Más allá de los números del mercado laboral, hay algo que suele pasar desapercibido: el rol que puede tener la ciudadanía en cerrar estas brechas. Según el World Giving Index, más del 50% de las personas en el mundo ayuda de alguna manera a otros, ya sea donando, haciendo voluntariado o colaborando con organizaciones sociales.
¿Qué pasaría si concentráramos esa energía en educación, innovación y desarrollo de habilidades? El impacto podría ser enorme. Por eso quiero compartir tres proyectos que vale la pena conocer, porque desde distintos lugares están trabajando para achicar la brecha de habilidades y abrir más oportunidades hacia el futuro del trabajo.
Compartir experiencia para multiplicar oportunidades
Danila Blanco Travnicek es una líder y emprendedora social argentina que desde hace más de 10 años trabaja para ampliar el acceso a una educación de calidad que empodere a las personas. Es Licenciada en Administración por la Universidad de Buenos Aires, especialista en educación y gestión de proyectos con impacto social y co-fundó y dirige EduStorm, una organización sin fines de lucro que impulsa el desarrollo de habilidades del siglo XXI para formar agentes de cambio.
Si algo va a ser cada vez más valioso en el futuro del trabajo es la capacidad de expresarse, comunicar ideas y liderar conversaciones. Con ese objetivo nace Mi Voz, un programa educativo que busca potenciar habilidades de oratoria, autoconocimiento y comunicación en jóvenes de 16 a 22 años en situación de vulnerabilidad en Catamarca, Chaco y Buenos Aires.
A través de mentorías 1 a 1, talleres y charlas, el programa acompaña a los participantes en el desarrollo de confianza, pensamiento crítico y expresión personal, ayudándolos a convertirse en agentes de cambio en sus comunidades.
En solo 2025, la organización fortaleció a más de 700 jóvenes profesionales en las habilidades esenciales para el futuro a través de más de 20 talleres y tres programas semestrales y este año hay más esperando atravesar este proceso transformador.

De mayo a agosto, mentores acompañan a los participantes en un proceso de introspección que culmina con la creación y presentación de una charla inspiradora.
Ser mentor requiere un compromiso de 2 a 4 horas semanales, tener más de 25 años y haber finalizado una carrera de grado. Si te interesa pero no tenés experiencia, no te preocupes: la organización brinda toda la formación y el acompañamiento necesarios.
¿Querés acompañar a un joven a descubrir su voz? Inscribite en este formulario hasta el 19/04.
Para conocer más, participar o colaborar con el proyecto, también podés contactarte a través de su cuenta de Instagram.
¿Sabías qué…? Aunque las mujeres emprenden casi tanto como los hombres en Argentina, muchas lo hacen en condiciones más desafiantes. Según un estudio de Endeavor Argentina sobre salud mental en emprendedores, las mujeres reportan mayores niveles de ansiedad, estrés y ataques de pánico, y casi la mitad identifica los sesgos de género del ecosistema emprendedor como un factor que agrava estas tensiones.
A nivel global, las mujeres representan menos de un tercio de las personas que trabajan en áreas STEM. Esto no solo refleja desigualdades de acceso y oportunidades, sino que todavía hay talento que no está plenamente integrado en estos sectores, algo que limita el potencial de innovación y desarrollo que podrían aportar más voces y perspectivas.
Frente a este escenario nace Stempreneurs, un programa de incubación tecnológica para jóvenes mujeres en áreas STEM que busca transformar talento técnico en liderazgo emprendedor con impacto social. Impulsado desde la comunidad de Global Shapers Buenos Aires, el programa combina workshops, mentorías y espacios de aprendizaje colaborativo para acompañar a las participantes en el desarrollo de sus proyectos.

A su vez, surge como un spin-off de STEM UP!, un proyecto también de Global Shapers Buenos Aires que, a lo largo de cinco ediciones, estuvo orientado a potenciar las trayectorias académicas y profesionales de mujeres estudiantes y trabajadoras en áreas STEM. La implementación de STEM UP! incluyó la participación de más de 300 mujeres en talleres de habilidades blandas de liderazgo, espacios de networking y mentorías 1:1 con referentes del ecosistema tecnológico y emprendedor. Asimismo, se generó una red de más de 600 profesionales a través de Linkedin.
Stempreneurs también pone su foco en habilidades blandas clave para navegar el ecosistema emprendedor: liderazgo, comunicación, resiliencia, pensamiento estratégico y construcción de redes. La idea es simple pero poderosa: que más mujeres con formación científica o tecnológica puedan convertir sus ideas en soluciones reales con impacto en sus comunidades. Además, el programa finaliza con un Demo Day donde las participantes podrán presentar formalmente a jurados especializados los proyectos de impacto que diseñaron a lo largo del programa y ganar premios.
La primera edición comienza pronto y las inscripciones siguen abiertas. Si estudiás o trabajás en STEM, tenés entre 18 y 30 años y querés transformar tu curiosidad en un proyecto real, podés completar este formulario hasta el 26/04 para participar.
Y, por cualquier consulta, podés escribir a stempreneurs.gsba@gmail.com
Los jóvenes que están creando el futuro
Durante mucho tiempo escuchamos que los jóvenes son el futuro. Pero en un mundo donde el trabajo cambia cada vez más rápido, creo que esa frase empieza a quedarse corta. Ni siquiera creo que deberíamos preguntarnos qué futuro les espera, sino qué herramientas les estamos dando hoy para que participen activamente en el diseño del mismo.
Entre esas preguntas, Aprender a Emprender de Junior Achievement Argentina busca que los jóvenes no solo se preparen para conseguir trabajo, sino también para crearlo.
El programa propone a los estudiantes crear, organizar y gestionar un proyecto real. Los jóvenes experimentan la importancia de innovar, crear impacto, asumir riesgos, tomar decisiones y trabajar en equipo. A su vez, adquieren herramientas sobre gestión de proyectos, economía y desarrollan sus habilidades socioemocionales. Los estudiantes son guiados por su docente, con la capacitación y el apoyo constante de Junior Achievement Argentina. Además, cuentan con el acompañamiento de profesionales voluntarios que actúan como mentores.
Tuve la oportunidad de hacerle unas preguntas a Marianela Marocchi, mentora del programa, para conocer un poco más sobre su experiencia.
– ¿Qué te llevó a ser mentora?
Haber pasado por el programa en 2017 y 2018 fue un antes y un después para mí. Ahí pasé de ser una chica tímida, a la que le costaba un montón hablar en público, a encontrar la seguridad para plantarme, expresar mis ideas y proponer con convicción. Volví como mentora porque no quiero que ningún joven se frene por inseguridad o por falta de herramientas.
– ¿Cómo creés que la mentoría puede ayudar en el desarrollo profesional?
Siento que la mentoría es ese puente donde la teoría por fin baja a tierra y se transforma en acción. AAE es el lugar donde los chicos dejan de ser espectadores para aprender haciendo: ven de primera mano lo que es liderar un equipo, manejar la incertidumbre de correr riesgos, tomar decisiones estratégicas y confiar en lo que son capaces de hacer.
— ¿Qué te llevás de la experiencia?
Lo más fuerte de esta experiencia es ver cómo los chicos van descubriendo sus propias habilidades a medida que emprenden y le ponen el pecho a los desafíos de su propia empresa. Es increíble ver el proceso: arrancan con una idea tímida y terminan manejando sus proyectos con una solvencia que ni ellos sabían que tenían. Me llevo la satisfacción de ver ese “clic”, ese momento exacto en el que dejan de pedir permiso y empiezan a proponer soluciones con autonomía.
La organización está buscando profesionales voluntarios, así que si te gustaría acompañar a jóvenes este año y apoyar su crecimiento personal y profesional, podés anotarte acá.
Para conocer más o colaborar en el programa, podés contactarte a través de su pagina web

En momentos donde tenemos más dudas que certezas, creo que la curiosidad es la habilidad más importante que podemos desarrollar. No solo en relación con lo que es relevante para nuestro futuro laboral, sino también respecto a lo que sucede a nuestro alrededor: nuestra comunidad, los desafíos que enfrentamos y los espacios donde podemos involucrarnos para transformarlos.
Creo fuertemente que el futuro del trabajo no se construye solo en oficinas o empresas, sino también en la forma en que participamos en la sociedad y colaboramos con otros.
Ojalá que este newsletter sea un punto de partida para que mires el aprendizaje continuo, y también tu rol como ciudadano, con un poco más de cercanía y un poco menos de miedo. Porque en un mundo que cambia todo el tiempo, estoy convencida de que la verdadera ventaja no es saber más: es seguir teniendo ganas de aprender y de compartir conocimiento con otros.
Irene Renosto
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